El domingo, huyendo de las multitudes que se podían concentrar por las zonas más turísticas de Estambul, nos fuimos a Eyüp, un barrio que se encuentra al final del cuerno de oro.
Fue todo un acierto, ya que no había un ambiente muy turístico, la mayoría de la gente eran turcos que habían ido allí a pasar el domingo en familia.
Era muy curioso, porque se ve que es tradición vestir a los niños de sultanes para ir a la mezquita de
Eyüp, así que ese día había muchísimos niños de todas las edades vestidos con este traje "típico".


La forma más sencilla de explicar el ambiente es comparándolo con una romería pero a lo turco. La gente se concentraba alrededor de la mezquita (en lugar de la ermita) con los niños vestidos de sultanes (en lugar de flamencos) para hacer su picnic de ensaladas, zumos de frutas, té y carne de NO cerdo (en lugar de barbacoa con chorizo, panceta y cerveza) pero la esencia, ¡exactamente la misma!
Por la tarde, empezaron a aparecer por la zona muchas mujeres vestidas de blanco con un pañuelo rojo alrededor de la cintura. Nosotros supusimos que iban de novias, aunque yo aun no lo tengo muy claro, ya que sólo iban acompañadas de dos o tres personas más (el que dedujimos que era el novio y un par de amigos, ni padres ni nada) y digo yo que no serán las bodas tan solitarias por allí.
Eso sí, las "novias" siguiendo la tradición, tapadas de la cabeza a los pies. (Mirad ésta qué maja que hasta posó para nosotros)

Curiosidad: las cinco oraciones que hacen a lo largo del día no siempre son a la misma hora, sino que cambian según la posición del sol, y en la mezquita de
Eyüp tenían este marcador electrónico indicando las horas a las que había que rezar ese día.
¡Las nuevas tecnologías llegan a todos lados!
